Con foco en las personas


19/09/2017
Por Cia de Talentos

Los jóvenes esperan que las empresas ofrezcan perspectivas de crecimiento, desafíos constantes y realización profesional haciendo lo les gusta. También esperan relaciones de trabajo profesionales, respetuosas y positivas, y líderes que inspiren.*
Aspiran a ocupar cargos de liderazgo y cerca del 45% manifiesta el deseo de tener su propia empresa en algún momento.
Se muestran muy emprendedores, no quieren pagar por años “derecho de piso” y no se sienten tan dependientes de una empresa o un puesto de trabajo para lograr sus objetivos y deseos. El negocio propio es la forma de trabajar en una empresa que responda a las expectativas de ambiente de trabajo, realización profesional y crecimiento económico.

El desafío de los gestores

Contar con las oportunidades de desarrollo y crecimiento es la principal prioridad. Si una empresa o un jefe no propicia esto, los jóvenes no se sienten motivados, por lo tanto, es probable que su respeto o admiración profesional por su líder se vea afectada.
Los jóvenes esperan que sus jefes tengan el conocimiento y la capacidad para captar su potencial: orientarlo, desarrollarlo. Quieren jefes con alta capacidad de liderazgo, gestores que puedan ser referentes. Quizás el respeto y la fidelidad ya no se sustentan sobre la autoridad, la diferencia jerárquica o la trayectoria. Los jóvenes otorgan mucho reconocimiento a los logros, las metas cumplidas y la capacidad de un gestor para liderar de manera exitosa un equipo de trabajo, pero siempre teniendo en cuenta las necesidades profesionales ?y  personales? de sus miembros. 
La calidad del clima y las relaciones de trabajo adquirieron mucha importancia, lo que tiene una implicancia directa en cómo los jefes se relacionan con ellos y qué tipo de vínculo entablan.
 
Redes y teléfonos. ¿Factores de distracción?

El compromiso quizás se establece de manera más efectiva a través de objetivos y seguimiento de los mismos que a través de reglas de control o prohibiciones. Los jóvenes destacan la importancia de que la empresa propicie el desarrollo personal y haya un equilibrio con la vida profesional.
Las redes sociales, desde luego, impactan con un nivel de exposición muy elevado, y claro que parte de la vida personal de cada uno aparece accesible y público en el ambiente laboral.

Pero… en un trabajo en donde el joven sienta que puede recuperar horas en otro momento de la semana o compensar con trabajo en la casa, por citar un ejemplo, es poco probable que mienta a la hora de tener que concurrir a algún compromiso personal.  
Una actitud flexible de parte de la empresa y el valor a otras prioridades (además de las laborales) pueden generar un nivel de compromiso hacia la compañía mucho mayor en los jóvenes, ya que se sienten comprendidos y respetados.
Además, en el caso planteado de mentir para realizar alguna actividad… ¿No pasaba eso, también antes, sólo que el jefe no se enteraba porque no había redes sociales? ¿Implica esto necesariamente una falta de compromiso?

* Fuente: Encuesta Carrera de los Sueños. 


Silvana Sabetta - Comunicación y Marketing - Cia de Talentos Latam